04 diciembre 2008

Igualdad en el metro un sábado por la noche



Hoy quiero hablar de la Igualdad, un derecho importante de cada humano. La igualdad, más que un derecho, es una condición, una parte de la condición humana. La Igualdad existe, entre nosotros, sólo por ser humanos, sólo por tener necesidades básicas parecidas y ser de la misma especie. No somos iguales de ninguna forma, hay más o menos inteligentes, más o menos bellos, más fuertes o menos altos. Pero, al final, todos necesitamos comida y agua, amar y ser amados, comunicar y tener cobijo. 

La Igualdad es una idea formulada en diferentes maneras. Amar al prójimo es un ejemplo. Hay que querer el bien para el otro y desearle lo que uno quiere para sí mismo. No siempre es posible. Para nuestra especie, el mal del otro a veces es una pasión, una voluntad y nos da placer ver el otro sufriendo. Pero en un mundo ideal, en el cielo o el paraíso, todos queremos el bien para todos. 

La suerte, para la mayoría de nosotros, es que no teneos poder y fuerza para hacer realmente el mal al otro. El mal que causamos, que no es nada positivo pero igualmente lo hacemos, es relativamente pequeño. El problema aparece cuando los que tienen el poder, el dinero, la influencia y las armas quieren causar el mal e ignorar la Igualdad. En estos casos, el mal causado puede llegar a ser horrible.

Un ejemplo bastante simple de Igualdad encontré en el metro el sábado pasado. Viajé por la noche, casí a la una me parece. El sábado por la noche el metro de Barcelona está abierto toda la noche y sirve a la gente que sale de fiesta, que va o vuelve de cenar, que va a ver amigos. Así, la gente del metro el sábado por la noche es gente feliz. No hay caras dormidas de la primera hora de la mañana o cansadas al volver de trabajo. Todos rien y hablan, beben algo (claro, el botellón) y no buscan el mal. todos están positivos. Todos son iguales, todos tienen el derecho de estar felicesy disfrutar y así, se encuentra muchas personas distintas que no ven sus diferencias. Cuando estuve sentada en el viaje, descubri que enfrente mío hay una pareja de dos chicos dándose la mano, al lado mío otro chico escuchando música con su Ipod. De pie, dos chicas y un chico hablando y riendo. En las sillas de al lado, otra pareja de chica y chico diciéndose cosas al oído, al otro lado, dos chicas inglesas (me parece) vestidas con sus mini faldas llenas de ganas de bailar ya. Todo el vagon sonaba a diversión y buena energía. Nadie fijó en el que está a su lado para ver que tiene de diferente y si le molesta o no. De este viaje baje contenta y llena de estas buenas energías, aunque volví  a casa, reñativamente temprano para un sábado por la noche. Salí del metro escuchando la radio en mi móbil y sonriendo. 

Qué pena que no somos todos personas en el vagon del metro el sábado por la noche. Qué pena que nuestros líderes y los que no son nuestros, no comparten esta buena energía. Qué pena que no se cumple esta importante Igualdad. Qué pena que muchas veces buscamos las diferencias y lo malo en el otro. Si, yo también. Menos mal que no tengo ningún poder real de hacer mucho daño.

3 comentarios:

Félix dijo...

Gracias por tu post Reli.

Hablas de una "suerte" que tenemos la gente de la calle de no tener capacidad para hacer un gran mal, mientras que esa capacidad se concentra en los que tienen el poder. Efectivamente la Historia nos ha dado y nos da aun ejemplos en ese sentido,

Pero creo que la Suerte real está en la capacidad que tenemos cada uno de nosotros, en nuestro día a día, de llevar una vida coherente y comprometida con el contenido de la Declaración. Nuestras actitudes individuales, la suma de todas ellas, son las que realmente definen el carácter de una sociedad.

La forma en que te expresas desde este blog es un ejemplo de esa coherencia y compromiso.

Anónimo dijo...

Efectivamente que es una forma de igualdad poder disfrutar de la alegría vivida un sábado por la noche cuando aunque cada uno tenga sus diferentes planes montados todos comparten un momento de buen rollo. Sin embargo, aunque normalmente las personas no tengan el poder de causar daño a gran escala como dices creo que si que lo pueden hacer conjuntamente cuando se permiten ciertas cosas que no son para nada igualitarias en temas de derechos humanos. La famosa frase d Orwell en La granja "unos son más iguales que otros". No me quiero poner pesimista o fatalista pero quizas es verdad que si bien no siempre todo puede ser perfecto esos pequeños momentos como los que comentas del metro dan toques de luz y weno no hay q cegarse ante ello.
T-7

Reli dijo...

Felix y T-7, lamentablemente el mundo no es perfecto. Ni los que sienten orgullosos de generar la declaración de los derechos humanos pueden ser orgullosos de verla cumplir o ser los mismos que cumplen todos los artículos. Creo que es triste pero, por algún motivo, somos así. A veces tengo envidia de los animales con quien vivo (2 perros y una gata) que no tienen estos sentimientos negativos que tenemos nosotros. Pero así somos, para lo bueno y lo malo. Espero que un día aprenderemos a vivir con nuestras capacidades de forma que no hará daño a nadie más. Mientras tanto, hay que buscar los momentos de luz, no? O, por lo menos, ver que nos importa y que nos molesta que estos derechos no se cumplan. Tener la conciencia ya es algo.
Feliz día de Declaración, o lo que se dice hoy :)