24 octubre 2008

Rutina

Estoy dentro de la rutina. A veces esta bien y a veces no. Vaya, como todos. La ventaja es poder hacer cosas que tengo que hacer: concentrar en todas mis clases, tener estabilidad mental y sentimental, estar bien en general. Por otro lado, la rutina me genera inquietud. Es extraño, cuando no tengo rutina la quiero. Quiero la tranquilidad y la seguridad. Cuando la tengo me aburro, pienso, me entran dudas. Nada importante, pero no consigo esta tranquilidad. No consigo la tranquilidad por mucho tiempo. Y así, tampoco la felicidad. 

Ya no creo que la felicidad que dura tiempo. La felicidad es corta, muy rápido nos acostumbramos. Lo que nos hizo felices ya es una realidad, una rutina. La felicidad son momentos cortos en que uno se da cuenta que tiene lo que quiere. No hablo, obviamente de querer objetos materiales, aunque, a veces, esto también nos hace felices. Hablo de lo sentimental, de nuestra parte interna (nuestra inteligencia, conciencia, etc.). Y cuando digo sentimental no hablo de amor a otro, hablo de serenidad, amor y aceptación de uno mismo.  En realidad, tengo muchos momentos de felicidad estos días. No me puedo quejar. Sólo que entre estos momentos hay aun más momentos de rutina. 
No soy  nada buena con la rutina.
Creo que esta noche iré a bailar. 

8 comentarios:

Bubu dijo...

ayyyyy lo que daría yo por un poquito de esa rutina.

muackkkkk

Reli dijo...

Ya. cuando no la tienes la quieres, y cuando la tienes, te aburres...
Muack pa ti también.

Pedro dijo...

Yo con la rutina tengo un sentimiento contradictorio. Por un lado de espanta pero por otro... me tranquliza. Coudas da vida.
Pedro

Reli dijo...

Si, tienes razón Pedro, la rutina también tranquiliza... es que sólo así, con esta tranquilidad, puedo concentrar en lo que quiero hacer en realidad...

Félix dijo...

Muy buena reflexión. Comparto muchos elementos de ella. Yo, después de más de un mes de no rutina, y desear que pasara pronto, estoy comenzando a construir una nueva aquí en Estrasburgo. Ya veremos lo que me dura.

Para romper esa rutina (la tuya), me gustaría invitarte a la iniciativa que he lanzado en EnEx. Se trata de escribir algo para el 60 aniversario de los Derechos Humanos. Elije un Derecho, escribe un post desde tu visión y el estilo y sensibilidad de tu blog, y me avisas para que lo enlace. Visitame y mira los detalles. Cuento contigo. Se que tienes mucho que decir. Ya me cuentas....

Reli dijo...

Feliz, estás en Estrasburgo? Vas a vivir ahí un tiempo largo? Ya te has hecho un astronauta? :)

Dàlia dijo...

La rutina nos da seguridad. La no rutina nos motiva a ver que pasa despues, a buscar que nos depara el proximo instante.
Un poco de cada cosa es lo que nos puede ir regalando estos momentos de felicidad de los que hablas.
Me encanta este tema de la rutina. LLevo dias pensando en ello, porque ahora la echo de menos. Y antes la detestaba porque me aburria.
En fin.. si alguien ha visto el equilibrio por ahi, que me diga donde, que tengo que pedirle un favor...
un beso guapa!

Reli dijo...

Dàlia!!!!! Mujer que está muy lejos de aquí!!! Eso es lo que digo! Por qué es así? Por qué nunca podemos estar contentos con lo que tenemos? Cuando tenemos la rutina no la queremos y cuando no la tenemos la anhelamos tanto.... COmo dijo Schoppenhauer (obviamente no con estas palabras)- hemos nacido para sufrir!!!!