13 mayo 2008

El Pirulí

He vuelto hace poco. El encuentro con Berlin era increíble. Aprendí mucho y me divertí aun más. No quiero empezar a contar lo que he hecho. Estoy segura que la mayoría aquí ya ha estado así que sabe lo que hay. Sólo algunas ideas que he tenido durante el viaje:

  • Me encanta el Pirulí. Me encanta Alexanderplatz. Me encanta esta torre que se ve desde casi cualquier sitio de la ciudad y hace recordar la histórica otra mitad de la ciudad. A mi, este gigante pirulí (así lo llamábamos) me impresionó cada vez de nuevo. Me ha hecho sentir muy contenta, sintiéndome conciente de estar en Berlin por un lado. Por el otro, una melancolía. en mi imaginación, la vida del Berlin Este en la época comunista era gris y triste. Es indiferente lo que ha pasado después de la caída del muro. Creo que la vida dentro de esta parte de la ciudad fue así, melancólico, gris (a ver, es Alemania al final, en invierno es gris).

  • A parte de la melancolía y la satisfacción, esta torre en medio de Alexanderplatz (que es fea!) muestra, junto con el Karl Marx Allee una ideología y simbología de un mundo casi desaparecido. En el caso de Berlin Este aun más. Es que la ciudad tenía que ser reconstruida porque casi no quedaba nada después de la II Guerra Mundial. Berlin Este de hoy es la construcción (arquitectónica) casi, o la más, pura.
  • Obviamente fui al Mueso de los judíos. el contenido es muy interesante. Más que el contenido el edificio es interesante. El arquitecto, Daniel Libeskind consiguió transmitir en su creación lo que ni las palabras, ni las imágenes podían hacer: hacerte sentir.
  • Hemos ido todo el rato con bicicleta. Fue maravilloso. Es mucho más cómodo que en Barcelona. Los coches te dan preferencia, los que pasean también son concientes de que haya gente en bici y dejan pasar. La convivencia bonita que hay en Berlin se expresa en la calle y en el tráfico. A parte, me gustó mucho pasear por toda la ciudad en bici. Puedes ver más cosas, fijar en otras, parar cuando te apetezca y ir más rápido si tienes prisa. Pero no hemos tenido prisa. Poco a poco, con tranquilidad, hemos visto lo que hay que ver (en primera visita por lo menos) y paramos un rato en cada parque (hay muchos! y grandes!).
  • Hacía tiempo maravilloso también. Se que en Barcelona, este fin de semana ha sido llovioso. En Berlin hacia un sol increíble, cada día paseábamos con camisas de manga corta. No habían ni siquiera nubes. 25 grados cada día. En alemán hay un dicho (eso nos dijeron) que dice que cuando llegan los ángeles hay buen tiempo.... pero no somos ángeles.
  • Volver al primer punto: creo que Berlin es la ciudad más importante de la historia contemporánea. Todo pasó ahí! Es que yo sentí mucho una tensión, buscando saber cuando estamos en el oeste y si cruzamos al este. Es que es una idea que despierta mucha curiosidad. Pero aparte de la historia del muro, la II Guerra Mundial y la I también, hay un montón de otras cosas: La escuela de la Bauhaus (que no podía ver), la universidad de Albert Einstein, hay muchos museos y mucha fiesta también.
  • Cuando estuvimos ahí celebraban el Festival de la Culturas. Una feria o carnaval muy divertido. Ahí pasábamos todo el día del sábado. El domingo seguía la fiesta.
  • Jammy Liddel - fuimos a ver un concierto de este señor. Le conocí un poco antes, de cosas que me ha puesto el Bonito pero ya está. Muy bueno! no se si viene a Barcelona pero el concierto vale la pena.
Ya está. No alargaré más.

Lo he pasado genial!

4 comentarios:

Osiris dijo...

Berlín está en mi agenda desde hace mucho tiempo pero no hay manera, no encuentro la oportunidad para ir.
Me alegro que lo pasaras bien y que el tiempo acompañara.

Reli dijo...

Me parece que gran parte de lo maravilloso que ha sido tiene el tiempo. Igualmente, el hecho que alguien que vive ahí nos acompañó también. Pero la ciudad deja una sesanción muy agradable de tranquilidad.

Dàlia dijo...

I love berlin!!!

Reli dijo...

I love Berlin too!